domingo, 6 de agosto de 2017

Ir y venir.

Vienes y vas.
Fluyes cual corriente en mi hondura.
Sollozamos porque está mal,
pero seguimos.
Vienes y vas.
Y la humedad emana entre nosotros.
Somos recipientes llenos de deseo.
Somos flores que se abren
y capullos que se contraen.
Vienes y vas.
Y somos dos culpables que irán al infierno.
E iremos empapados
de sudor y culpa.
Vienes y vas.
Y no debemos, pero sigue.
Sigue hiendo y viniendo
que yo te dejo, que yo quiero ir al infierno.
Vienes y vas.
Y en un último aliento, llegas.
Y con ello, la sensatez del después.

4 comentarios:

  1. Tremendo, como todo lo tuyo. Que una mujer sienta de esa manera y sepa transmitirlo en sensuales versos es grandioso.
    Un abrazo.

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  2. La sensatez, la culpa, y el silencio.
    Un abrazo.

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  3. Y si vamos al infierno? Y si lo que me gusta es lo que no se debe? En mi intimidad la sensatez cruza la línea que yo decida marcar.

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